
Cuenco antivoracidad creado para mejorar la digestión y fomentar una alimentación más tranquila en perros que comen con demasiada rapidez. Su diseño interior actúa como slow feeder, ayudando a reducir atracones, gases y molestias estomacales. Está fabricado a mano en Bélgica con Pino Sandstone®, un material compuesto por arena natural, pigmentos minerales y un componente estructural que aporta resistencia y estabilidad. Cada pieza presenta variaciones propias de su proceso artesanal. Es inodoro y no absorbe olores, ideal para perros con olfato sensible. También es apto para lavavajillas a 30 °C en la bandeja superior y puede guardarse en el frigorífico para mantener fresca la comida. Incluye marcas de medición para controlar la cantidad de alimento y facilitar raciones equilibradas. El material no es tóxico y es hipoalergénico, libre de BPA, ftalatos, PVC y plomo. Disponible en tres tamaños, perfecto para pienso, comida húmeda, dieta BARF o recetas caseras.
El comedero lento ayuda a reducir la velocidad al comer, mejora la digestión, evita vómitos, ansiedad alimentaria y previene el sobrepeso. Es ideal para perros que comen con demasiada rapidez.
Este cuenco antivoracidad está hecho de materiales sostenibles, más seguros y resistentes. Además, está fabricado a mano en Bélgica en un taller social, lo que lo convierte en una opción ecológica y ética.
Pequeño (14,4 cm Ø x 6,6 cm – 0,57 kg): ideal para razas pequeñas como Chihuahua, Pomerania o Yorkshire Terrier. Mediano (18 cm Ø x 7,8 cm – 1,05 kg): perfecto para Beagles, Bulldogs y Labradoodles. Grande (21,6 cm Ø x 9 cm – 1,42 kg): pensado para perros grandes como Labradores, Huskies o Dálmatas.
Sí, el comedero sostenible es compatible con todo tipo de comida para perros: pienso seco, comida húmeda, dieta BARF (cruda) e incluso agua. También es apto para guardar en la nevera.
Para mantener tu comedero lento en perfecto estado, límpialo a mano con agua y jabón suave. No es apto para lavavajillas ni microondas. Evita la exposición directa al sol o temperaturas bajo cero para conservar su color y textura natural.
Sí. Gracias a su peso y acabado natural, el comedero se mantiene firme mientras tu perro come, evitando derrames y movimientos molestos. Es perfecto para uso diario en interiores o exteriores (excepto en condiciones de congelación).